La existencia de la tribu astur que poblaba la zona de Astorga antes de la llegada de los romanos, ha pasado desapercibida muchas veces debido a la escasez de vestigios y por el eclipse de la romana Asturica Augusta. Hoy sabemos que aquellas gentes que habitaban nuestra ciudad en los albores de su historia, eran los Amacos.
Su territorio se extendía a los pies del monte Teleno, al cual adoraban. Su medio de vida según algunas fuentes romanas, era principalmente la ganadería, incluyendo el pastoreo. Se trataba de una zona que, por su estratégica situación, y la abundancia del territorio en oro, malaquita y minio, constituyó un buen hogar para sus primitivos habitantes.
A pesar de los escasos vestigios con los que contamos, los hallazgos de algunos grabados en piedra en el territorio amaco, confirman su presencia histórica en nuestras tierras en tiempos prerromanos.
Estos restos son testigos que nos hablan de una tribu Astur que habitaba una tierra que, debido a su óptima situación geográfica y su abundancia en recursos naturales, con mayor o menor fortuna, llamó la atención del mismísimo César Augusto, Emperador de Roma, que conquistó el hogar de los Amacos y bautizó a su capital bajo el nuevo nombre de Asturica Augusta.